martes, 26 de noviembre de 2019

Sesión 2 de la serie: "Una mujer sabia": "Cuida tu corazón"



Proverbios 4:23 (NTV)
23 Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina el rumbo de tu vida.

Corazón: hombre interior, mente, voluntad, entendimiento, pensamiento, sede de emociones y pasiones.
                        
En el corazón es donde se toman las decisiones que nos hacen sabias o necias.

- Pongamos el corazón en sintonía con Dios:
Lo que alegra a Dios nos debe alegrar, lo que le entristece, nos debe entristecer. Tenemos que buscar que ambos corazones se parezcan.

Ejemplo de David:
Hechos 13:22 (NTV)
22 Pero Dios quitó a Saúl y lo reemplazó con David, un hombre de quien Dios dijo: “He encontrado en David, hijo de Isaí, a un hombre conforme a mi propio corazón; él hará todo lo que yo quiero que haga”

Para cuidar nuestro corazón tenemos que nutrirnos de la Escritura y así cultivar nuestra relación con Dios.
Del mismo modo que para tener un corazón saludable a nivel físico necesitamos ingerir alimentos que contribuyan a su buen estado, nuestro ser interior, el corazón emocional y espiritual, necesita que lo alimentemos bien, con comidas saludables. Y esa comida saludable es la Palabra de Dios.

- Dios, examina mi corazón
Tenemos que venir delante de Dios dispuestas a que nos haga un examen profundo del corazón, y si es necesario, una cirugía.
“Un pequeño resentimiento se convierte en amargura. Ciertos logros nos llenan de orgullo y nos roban la humildad. Lo que otros tienen nos produce envidia en lugar de alegría…"

Salmos 139:23-24 (NTV)
23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. 24 Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.

Guardar el corazón también requiere que escojamos un camino recto, un camino que agrade a Dios, un camino de obediencia y sabiduría divina.

- Protege tu corazón
Cuida a qué cosas expones tu corazón, es decir tu mente, tus pensamientos.
La mujer sabia escoge llenar su corazón de cosas puras, que honren a Dios y edifiquen a los demás.
Guardar nuestro corazón implica que no nos desviemos. Que no vuelva a llenarse otra vez con la basura que el Espíritu Santo ha limpiado. Tenemos que guardarlo y para ello, seguir el camino que ya quedó establecido por Dios en su Palabra.
“La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón” (1 Sam 16:7)
¡Seamos sabias!

Para profundizar
-          Seguro has escuchado la frase “sigue tu corazón”. Con esa idea en mente, lee Jeremías 17:9 ¿Qué crees ahora? ¿Será bueno que sigamos nuestro corazón?
-          Busca los pasajes y señala las cosas que dañan el corazón:
        Proverbios 11:20; 12:20; 14:30; 18:8; 21:4; Hebreos 3:12


Puedes consultar el power point con todos los apuntes de la segunda sesión basada en el libro: "Una mujer sabia" (Principios para vivir como Dios lo diseñó) de Wendy Bello:


 

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