sábado, 21 de marzo de 2009

La buena mano de Dios

En la escuela dominical seguimos estudiando una serie titulada “Construyendo con Esdras y Nehemías”, éstos son dos personajes que vivieron en el s. 450 antes de Cristo pero que tienen muchas cosas que enseñarnos a los que vivimos en el s. XXI. Precisamente mañana compartiré sobre los capítulos 7 y 8 del libro de Esdras. Siempre me ha llamado la atención el versículo 10 del cap. 7:

“Esdras se había dedicado por completo a estudiar la ley del Señor, a ponerla en práctica y a enseñar sus preceptos y normas a los israelitas.”


Esdras estudió las Escrituras pero no para tener más conocimiento sino para ponerlas por práctica en su vida y para enseñarlas a otros. ¡Qué buena finalidad! Y todo un reto para mí.

Pero hoy al volver a leer estos capítulos me he dado cuentas de unas palabras que se repiten:
7:6 “porque la mano de Jehová su Dios estaba sobre Esdras”
Ezr 7:9 “estando con él la buena mano de Dios.
7:28 “ Y yo, fortalecido por la mano de mi Dios sobre mí, ... “
8:18 “según la buena mano de nuestro Dios sobre nosotros, “
8:22 “La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan;...”
Como habréis observado las palabras que se repiten son “la mano de Dios”, y por un momento he pensado que la misma “mano” que cuidó y protegió a Esdras está conmigo... si también está contigo es un buen momento para darle gracias y si no estás seguro, es un buen momento para pararte y pensar en todo lo que te estás perdiendo si no tienes a Dios de tu parte...

4 comentarios:

Julio dijo...

¡Qué grandes lecciones estaréis disfrutando de la vida y obra de Esdras!, y como tú dices, es maravilloso y todo un privilegio saber que el Dios que estuvo con Esdras está con nosotros.

Un abrazo

elim-el oasis de Eva dijo...

Julio, la Biblia está llena de tesoros para nuestras vidas, gracias por pasarte y comentar. Espero que pronto se haga realidad el Encuentro de Blogger...

Brisa Nocturna. dijo...

Amen!.
Nada mas seguro que la amorosa y segura mano de Dios en nuestras vidas.
Un abrazo.

elim-el oasis de Eva dijo...

Estamos en sintonía Brisa, un abrazo hasta el otro lado del "charco"