domingo, 2 de mayo de 2010

En sus manos...

Hace unas semanas estaba en una habitación de hospital con mi madre. En su mesita tenía su Biblia y las “Notas diarias” (una guía devocional de estudio bíblico), desde que tengo uso de razón la he visto todos los días leer la Biblia y estudiarla. Como ella no podía leer le estuve leyendo el pasaje del día y después estuvimos orando. Sin darme cuenta terminé mi oración así: “Señor estamos en tus manos y allí es donde queremos quedarnos”. Después estuve pensando en el significado de lo que había dicho: “estar en las manos de Dios y quedarnos allí...” Como madre de hijos pequeños sé la importancia de que mis hijos me den la mano: cuando cruzamos una carretera para seguridad, si estamos en un lugar con mucha gente para que no se pierdan, y aunque a ellos les va gustando la libertad de ir solos noto que si atisban cualquier peligro vienen enseguida a mis manos. También recuerdo cuando empecé a salir con el que ahora es mi marido que uno de los “sellos” de nuestro noviazgo era que íbamos unidos de la mano. La gente podía verlo: nos amábamos y nuestras manos estaban unidas. Así que cuando pienso en las manos de Dios pienso en sus manos de amor, en sus manos que me dan seguridad, guía...
En la Biblia hay muchos versículos que nos hablan de las mano(s) de Dios, por ejp el escriba Esdras dijo:

Esd 8:22 La mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscan; mas su poder y su furor contra todos los que le abandonan.

El salmista dijo también:
Sal 31:15 “En tu mano están mis tiempos;” es decir mi día a día.

Y en otro salmo:
Sal 139:9 “Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
Sal 139:10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.” Son unas manos que guían.

Y el propio Jesús promete a todos los que creen en él lo siguiente:
Jn 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
Jn 10:28 y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. “ Este último verso fue el que me dio la certeza de seguridad de salvación cuando era muy jovencita. Yo era una “oveja” de su rebaño y nada ni nadie podía “arrancarme” de las manos de mi “Buen Pastor”.

Y pensando en todo esto me he encontrado con esta preciosa canción de Francesca Patiño titulada “En sus manos”. La letra dice cosas tan bonitas y sobre todo, tan reales para mí como estas:




En sus manos.

Manos que escriben en la arena,
Manos heridas por un mundo cruel,
Manos que lavan los pies,
Manos que rescatan de la duda,
Manos firmes, fuertes y seguras.
Manos milagrosas que obran por amor.
Manos que se extienden al dolor.

Coro: En sus manos yo me siento segura,
Se disipan mis dudas y se acaba el temor.
En sus manos está mi hogar, mi cordura,
está mi paz, mi armadura, mi identidad, mi valor.

Manos humildes y sencillas,
Manos que ofrecen nueva vida,
Manos abiertas para consolar,
Manos que pueden salvar.

Coro:

Manos que aún rotas son preciosas,
El dolor las hizo hermosas, imposibles de olvidar,
Son manos traspasadas por mis faltas,
Manos llenas de gracia, manos llenas de amor.





Aunque ya se está terminando este día (el día de las madres en España), esta canción va dedicada a mi querida mamá.

4 comentarios:

Brisa. dijo...

Muy bella reflexión Eva. No hay lugar más seguro que las manos del Señor.

Un abrazo.

elim-el oasis de Eva dijo...

Lo mejor Brisa, es que estamos en ellas...

Lisi dijo...

Qué pensamiento más precioso, Eva. Gracias por compartirlo.

elim-el oasis de Eva dijo...

Gracias por "estar ahí" Lisi