Retomo
la conversación en torno al libro “Discipulado Simple” en su capítulo 6
dedicado a los obstáculos y distracciones en la época actual.
Cada generación enfrenta sus propios desafíos, pero el autor menciona el
materialismo y la prisa de la vida moderna como dos dignos de destacar.
Define
el materialismo
con no simplemente
tener bienes… sino permitir que ellos nos gobiernen.
¿Cómo
afecta esto al discipulado?
- Reduciendo
la fe a un medio para obtener prosperidad.
- Haciendo
que el tiempo y las energías se concentren en producir y consumir.
- Generando
ansiedad por conservar lo adquirido y miedo a perderlo.
Un
discípulo atrapado por el materialismo tendrá dificultades en vivir con
libertad y generosidad.
El
otro obstáculo es la prisa en la vida moderna. Algunas situaciones donde se hace
evidente:
- - No
hay tiempo para la oración profunda ni la lectura reflexiva de la Palabra.
- -
Reuniones
en comunidad (iglesia) esporádicas o superficiales.
- -
La
fe se limita a rituales rápidos, algo que “marcar” en una lista.
- -
Se
prioriza lo urgente sobre lo importante.
Algunos
de los caminos para resistir estos obstáculos pueden ser:
- - Practicar la gratitud… todo viene de Dios.
- - Vivir con sencillez y con contentamiento.
- - Recuperar el tiempo de descanso.
- - Establecer prioridades.
Video
de Felipe Echeverri desarrollando este capítulo:
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