Seguimos con la serie “Las
7 Palabras de Jesús en la Cruz “ y hoy meditamos a la segunda “palabra”:
“Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas
23:43)
La escena en la cruz nos presenta
una verdad a la que tenemos que hacer frente: dos personas pueden estar en el
mismo lugar, ver al mismo Cristo, escuchar las mismas palabras… y, sin embargo,
responder de manera completamente distinta.
Dos criminales, dos corazones,
dos destinos eternos.
Esto no es solo historia; es un
espejo espiritual. Porque aún hoy sucede lo mismo: hay quienes oyen el
evangelio y lo rechazan, y hay quienes lo reciben por fe.
1. La salvación es por gracia,
no por obras
El ladrón: No pudo bautizarse; No
hizo buenas obras; No pudo reparar su pasado.
Solo creyó. (Efesios 2:8-9)
2. La fe reconoce a Jesús como
Señor
El ladrón dice: “Acuérdate de mí
cuando vengas en tu reino”. Estas palabras revelan una fe genuina.
- Humildad: reconoce su culpa y su necesidad.
No se justifica, no se excusa.
- Temor de Dios: entiende que está bajo juicio
justo.
- Reconocimiento de Cristo: ve en Jesús no
solo a un hombre crucificado, sino a un Rey con un reino eterno.
Mientras otros veían debilidad,
él vio autoridad. Mientras otros se burlaban, él creyó.
La fe verdadera no es solo creer
“algo” acerca de Jesús, sino reconocer quién es Él realmente: Señor y Rey.
3. La salvación es inmediata y segura
Jesús responde con una promesa
clara y poderosa: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”.
- “Hoy” — no hay demora, no hay proceso
intermedio, no hay espera.
- “Estarás” — es una certeza, no una
posibilidad.
- “Conmigo” — lo más glorioso de la salvación
no es solo el lugar, sino la persona: Cristo.
Aplicación
- No postergues tu decisión.
- No confíes en tu religiosidad.
- Cree hoy. Uno rechazó… otro creyó. Hoy tú decides.







