domingo, 29 de marzo de 2026

“Las siete palabras de Jesús en la cruz” (Introducción)

 


En próximas entradas quiero compartir sobre la serie: “Las 7 palabras de Jesús en la cruz”. La hemos compartido este año en la iglesia como arranque de la Semana Santa y me ha traído recuerdos de cuando escuchaba hablar sobre ellas en la iglesia de mi infancia.


Estas 7 últimas “palabras” de Jesús en la cruz no fueron casuales y tienen un significado muy profundo para nuestra vida. En ellas vemos claramente el amor de Dios, su perdón y el cumplimiento perfecto de su plan de salvación a nuestro favor.


Que mientras las meditemos podamos acercarnos más a Él y respondamos con fe, arrepentimiento y obediencia.


“Las 7 palabras de Jesús en la cruz”:


“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34)

 “Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:43)

“He ahí tu hijo… He ahí tu madre” (Juan 19:26–27)

“¿Por qué me has desamparado?” (Mateo 27:46)

“Tengo sed” (Juan 19:28)

“Consumado es” (Juan 19:30)

“En tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46)

(Continuará)



 

sábado, 21 de febrero de 2026

“Yo voy a…”

 


En las reuniones dominicales de la iglesia (Iglesia La Campiña) estamos llegando al final de la serie basada en el evangelio de Marcos. Este domingo estudiaremos Marcos 15:21-41. Te animo a leerlo.

Usamos el método de los estudios bíblicos descubrimiento y una de las preguntas que tenemos que hacer para finalizar es: ¿qué te está diciendo Dios (a través de este pasaje) que hagas en obediencia?

Aquí te dejo algunas conclusiones:

  • Yo voy a aceptar la voluntad de Dios aun cuando implique sacrificio o sufrimiento.
  • Yo voy a mantenerme firme en mi fe, aunque otros se burlen o no comprendan mis convicciones.
  • Yo voy a ayudar a otros a llevar sus cargas, como Simón de Cirene llevó la cruz.
  • Yo voy a examinar mi corazón para no ser indiferente ante el sufrimiento ajeno.
  • Yo voy a confiar en Dios incluso en momentos de oscuridad y aparente silencio.
  • Yo voy a reconocer a Jesús públicamente, como el centurión reconoció quién era Él.
  • Yo voy a permanecer fiel hasta el final, como las mujeres que estuvieron presentes hasta la crucifixión.

 

jueves, 8 de enero de 2026

Principio #9: Enfoque láser y Principio #10: Reinventar tu sistema de medición (última entrada de la serie)



Terminamos la serie titulada 10 Principios para Hacer Discípulos: (Ojalá los hubiera sabido antes…)”, basada en un artículo escrito por el misionero Josh Howard desde la organización Discipleship.org que como su nombre indica trata sobre el discipulado cristiano.

 

El principio 9 trata sobre el enfoque en llevar a cabo la misión de hacer discípulo y el peligro de perder el rumbo si no lo hacemos. Al respecto Josh escribe: “Las distracciones están por todas partes, incluso en el ministerio. No siempre se trata de elegir entre lo bueno y lo malo, sino entre lo bueno y lo mejor.

        Como en un juego donde las misiones secundarias te alejan del objetivo principal, las iglesias pueden enredarse en actividades bien intencionadas que diluyen el discipulado.

        La verdad es que, sin un enfoque constante, la misión central —ser discípulos que hacen discípulos— se pierde…

        ¿Estamos enfocados con precisión en lo que más importa, o nos estamos distrayendo sin fin?

La misión es clara: ¿permaneceremos en el rumbo?”

 

Y sobre el principio #10 acerca de “Reinventar tu sistema de medición” Josh nos advierte: “En el discipulado, los indicadores tradicionales —asistencia, dinero y bautismos— a menudo no reflejan la verdadera medida del éxito.

        ¿Qué pasaría si en lugar de eso midiéramos cuántos discípulos están haciendo discípulos?

        El verdadero crecimiento no se trata de números, sino de vidas transformadas.
        Este principio nos invita a cambiar el enfoque, midiendo lo que realmente importa: cuántos están multiplicando su fe y discipulando activamente a otros.

        En los movimientos alrededor del mundo, el verdadero marcador celebra no solo la asistencia o las ofrendas, sino un discipulado que se expande, multiplicándose generación tras generación.

        Reinventa tu sistema de medición y prioriza lo que Dios más valora: discípulos que se parecen cada vez más a Jesús y continúan Su misión.

 

Puedes ver un video donde se trata el principio #10 aquí: (recuerda está en inglés)



  



Puedes seguir toda la serie pinchando aquí.




lunes, 5 de enero de 2026

Principio #8: Prácticas simples, efectivas y reproducibles

 


En este nuevo año quiero seguir con la serie: “10 Principios para Hacer Discípulos”

Vamos ya por el principio #8 Prácticas simples, efectivas y reproducibles, y sobre él, Josh Howard comenta: “Hacer discípulos no se trata de complejidad, sino de claridad. Con demasiada frecuencia complicamos tanto el proceso que la gente se siente inspirada, pero no sabe cómo empezar.
 
Los movimientos crecen cuando las herramientas son lo suficientemente simples para que un niño de 12 años o un adulto de 80 las use, lo suficientemente efectivas para transformar vidas, y lo suficientemente reproducibles como para que cualquiera pueda transmitirlas… 

Si queremos que el discipulado se multiplique, necesitamos “palas”, no manuales de instrucciones: herramientas prácticas que empoderen a los creyentes comunes para crecer y discipular a otros. La pregunta es: ¿los estamos equipando para hacerlo?” 

Puedes ver, en inglés, sobre el Principio 8 aquí:

   

Encontrarás las anteriores entradas aquí: 





jueves, 25 de diciembre de 2025

¡Feliz Navidad 2025!

 


A todos aquellos que hayáis llegado hasta aquí, quiero desearos una MUY FELIZ NAVIDAD. Recordando las conocidas palabras del escritor C. S. Lewis:

 

“El Hijo de Dios se hizo hombre

para que los hombres

llegaran a ser hijos de Dios.”



domingo, 14 de diciembre de 2025

Principio #6: La Escritura como el currículo; Principio #7: Capacitar y liberar el sacerdocio de todos los creyentes

 


Siento haber tardado en continuar la serie: “10 Principios para Hacer Discípulos” Puedes ver las anteriores entradas aquí.

 

Acerca del Principio #6: “La Escritura como el currículo”, transcribo lo que Josh Howard comenta al respecto: “En un mundo lleno de libros, podcasts y sermones, es fácil pasar por alto la herramienta más poderosa de transformación: la Escritura misma.


Los movimientos de discipulado en todo el mundo no se construyen sobre la sabiduría humana, sino sobre la Palabra de Dios como el único currículo.


La Biblia no es solo otro recurso: es viva, activa y capaz de convencer corazones como ningún ser humano puede hacerlo. Cuando confiamos en la Escritura, el Espíritu Santo se convierte en el maestro, produciendo un cambio profundo y duradero.


¿Estamos discipulando a las personas con sustitutos humanos, o las estamos equipando con las mismas palabras de Dios? La diferencia determina el movimiento”.

 

Y sobre el principio #7: “Capacitar y liberar el sacerdocio de todos los creyentes”, el autor comenta: “Demasiadas veces la iglesia se parece a un estadio: miles mirando mientras unos pocos hacen todo el trabajo.


Pero Jesús nunca quiso que hacer discípulos fuera un deporte de espectadores.

La Escritura llama a cada creyente sacerdote, ministro y embajador, capacitado por el Espíritu para llevar el Evangelio a los lugares de trabajo, hogares y comunidades.


Cuando liberamos a la gente común —maestros, camioneros, contables— para que sean hacedores de discípulos, desatamos un movimiento que ningún ministerio profesional puede lograr por sí solo.
¿Estamos equipando a los creyentes para asumir su identidad dada por Dios…?

El futuro de la iglesia depende de la respuesta”.

 

 

Si sabes inglés te invito a escuchar el siguiente video que explica especialmente el Principio #6



domingo, 30 de noviembre de 2025

Principio #5: Sembrar el Evangelio de manera abundante

 


Seguimos con la serie: “10 Principios para Hacer Discípulos” Puedes ver las anteriores entradas aquí.

 

Josh Howard nos hace esta pregunta en su artículo: “¿Qué pasaría si la razón por la que no vemos a más personas venir a Cristo no fuera porque ellas no estén listas, sino porque nosotros no estamos compartiendo el evangelio con ellas?”

 

En la Biblia tenemos una parábola, conocida como la parábola del sembrador, que enseña que la cosecha está directamente relacionada con la cantidad de semilla que se esparce. Esto nos lleva a la pregunta: ¿cuánta semilla del evangelio estamos compartiendo en nuestra vida diaria? Algunos estudios realizados muestran el resultado de que hay creyentes que morirán sin haber compartido el evangelio más allá de algún familiar cercano.


Una herramienta que comparten y me gustaría destacar es la de contar un testimonio en 15 segundos, en los que compartas cómo te sentías (con al menos tres adjetivos descriptivos) y cómo Dios actuó en esa situación.


La aplicación en el citado artículo es clara: “Siembra abundantemente. Habla con valentía. La cosecha te espera”.

 

Ver Principio #5 Sembrar el Evangelio de manera abundante (aviso, está en inglés)