domingo, 31 de mayo de 2026

“Sabiduría y grandeza de un Dios que es cercano” (Devocional Bíblico, por Noemi L. Cañas)


Me gustaría dar unas pinceladas acerca de la sabiduría y la grandeza de nuestro Dios. Lo he titulado: “Sabiduría y grandeza de un Dios que es cercano”.


Vamos a hacer como un recorrido desde la inmensidad del universo hasta el interior del corazón. Para algunas personas Dios es alguien lejano, ausente, que no se preocupa de sus criaturas. Los que leemos la Biblia descubrimos a través de sus páginas que Dios es grande, sabio y cercano, entre otras cosas. Pero no solamente nos quedamos con un conocimiento intelectual de la lectura que hacemos, sino que nuestro conocimiento es también experimental. Cada día nos asombramos del Dios que tenemos y le vemos actuar, obrar, es decir, que es un Dios cercano.


El tercer día, ¿qué creó Dios? creó “la hierba verde, hierba que dé semilla; árbol que dé fruto según su especie…y vio Dios que era bueno” Génesis 1: 11 y 12


El ser humano fue creado en el día sexto “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza……a su imagen, a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó” 1:26, 27


¿Por qué he querido leer estos versículos? Porque, no sé si conocéis estas similitudes “escondidas” entre muchos de los alimentos que tomamos y algunos órganos de nuestro cuerpo. No solo similitud, sino que son beneficiosos para el órgano al que se parecen. Evidencia de que hay un Dios que no hace las cosas al azar si no que las hace con un propósito y, además, las hace con sabiduría. (La farmacia antes que el paciente)


Zanahoria: Si cortas una zanahoria te darás cuenta de que se parece al ojo humano, ya que tiene un círculo casi como la pupila. Nos recuerda a la pupila y al iris. Llenas de betacaroteno que el cuerpo convierte en vitamina A. Protege la salud de la vista. Previene cataratas y mejora la capacidad de ver en la oscuridad.


Nuez: Se parece al cerebro humano. Los pliegues y los dos hemisferios. Ricas en Omega3 grasas saludables que ayudan a la salud del cerebro, la memoria y la función cognitiva. O sea, que se parece y beneficia al cerebro.


El tomate: Si lo partes, se parece al corazón. Se parece a las 4 cavidades del corazón. Tiene licopeno que es un antioxidante natural, asociado a la salud del corazón y ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Ayuda a reducir el colesterol y a combatir la inflamación.


El Jengibre: Se parece al estómago humano. Es excelente para ayudar en la digestión, aliviar náuseas y calmar otros problemas estomacales. Es antinflamatorio.


Las uvas: Un racimo de uvas se parece a los alveolos en los pulmones y beneficia a los pulmones. Tiene resveratrol y antioxidantes que fortalecen los tejidos respiratorios y ayudan a depurar el sistema respiratorio.


El apio: Tiene vitamina K, calcio y otros minerales, los tallos del apio se parecen a los huesos y beneficia a los huesos. Este vegetal contiene silicio, un mineral que fortalece el tejido óseo. Dato curioso el apio tiene un 23% de sodio y los huesos también. ¿casualidad? ¿coincidencia? o una firma escondida en el cajón de las verduras. ¿Vemos la sabiduría y propósito del Creador?


Alubias: Limpieza para los riñones. Ricas en fibra, hierro y magnesio favorece la eliminación de toxinas, la regulación del azúcar en sangre y la salud renal en general.


Podríamos seguir citando más pero solo esta muestra para que nos demos cuenta del Dios tan grande y sabio que tenemos.


Dicen: “La madre naturaleza es magnífica, nos brinda muchos alimentos con muchos beneficios para nuestro cuerpo”. Nosotros, los creyentes, vemos la mano de Dios y decimos que detrás de la creación hay un creador y que todo lo que ha creado tiene un PROPÓSITO bueno, agradable y perfecto.


Al igual que cuando vamos a un museo y vemos hermosos cuadros, sabemos que no se han hecho solos, cada cuadro te está diciendo que hay un pintor que los ha creado. Pues igual, cuando nos fijamos en toda la belleza de la creación, casa cosa creada te está diciendo que hay un autor, un diseñador divino.


Salmo 19:1 “Los cielos cuentan la gloria de Dios…” Los cielos te están hablando de la majestad de Dios.


Salmo 139:13 “tu formaste mis entrañas; me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras…”


Hemos empezado con cosas pequeñitas que casi no se ven, el sodio en un tallo de apio, por ejemplo y seguimos con la inmensidad de los cielos. El microscopio se vuelve telescopio.


 

Salmo 104:24 “¡Cuán innumerables son tus obras, oh Señor! Hiciste todas ellas con sabiduría; la tierra está llena de tus beneficios.” Este salmo es un canto de alabanza a la grandeza de Dios como Creador. Reconoce a Dios como el autor sabio de todo lo existente, desde lo más pequeño hasta lo más grande (todas ellas).


“Cuán innumerables” inmensidad y variedad de las obras de Dios.

“Con sabiduría” cada cosa creada demuestra la inteligencia y el diseño perfecto de Dios.


En 1905, un joven desaliñado se encerró en su apartamento en Berna, Suiza, y llevó a cabo complejos experimentos mentales sobre la naturaleza del universo. Frenéticamente concentrado, el físico trabajó una y otra vez sus cálculos. Cuatro meses después, había reescrito gran parte de lo conocido sobre cómo funciona el mundo. Este hombre era Albert Einstein. Tenía veintiséis años. Pero, aunque poseía una mente científica brillante, dijo: “Cuánto más aprendo, más me doy cuenta de lo mucho que no sé” (N.P.D. 8/5/2026) Job ya lo dijo antes que Einstein miles de años antes: Job 11:7,8 “¿Llegarás tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alta que los cielos”


No hay cálculo matemático que pueda explicar el extraordinario acto de Dios al entrar en la humanidad en la persona de Jesucristo. Dios no está solamente “allá afuera” en un universo que no podemos llegar a comprender, sino que está aquí a nuestro lado. Es un Dios al que podemos conocer de manera personal e íntima.


Isaías 57:15 “Porque así ha dicho el Alto y Sublime, el que habita la eternidad y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, pero habito también con el quebrantado y humilde de espíritu, para reavivar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los quebrantados”


Muestra el propósito de Dios al acercarse. Viene a restaurar, sanar, dar vida a quienes se rinden a Él. No quiere nuestra condenación, no quiere nuestro mal, pero sí quiere nuestro bien. El orgullo aleja a las personas de Dios, el dócil que reconoce sus errores le recibe y así se beneficia de su presencia. Dios es tan grande para gobernar el universo como cercano para sanar un corazón herido. Aunque habita en la altura y santidad, habita también con el quebrantado y humilde.


Juan 1:1 y 14 “En el principio era el Verbo… y aquel Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.En abril de este año se celebró que el hombre subiera a la luna nuevamente. Se estableció el récord de los humanos que más lejos han viajado en el espacio. Pero, ¿nos damos cuenta de que hubo un hombre que desde lo alto bajó a nuestro planeta tierra? Jesucristo.


“El hecho más grandioso de la humanidad, no es que el hombre haya pisado la luna, sino que el Hijo de Dios haya pisado la tierra” es lo que le decía el astronauta Jim Irwin cuando daba sus charlas después de pisar la luna en 1971 en el Apolo 15. Eso es lo realmente importante. ¿Por qué vino? Para traer salvación a este mundo roto por el pecado. Es su mundo y somos sus criaturas. El pecado rompió la hermosa relación con Dios que existía en el principio.  Hizo la obra perfecta de salvación y le esperamos en su segunda venida para “crear cielos nuevos y tierra nueva donde more la justicia” 2 Pedro 3:13


Tengo en casa una libreta que le puse por título: “frases inspiradoras”, son frases que escucho o leo que me llaman la atención, me impactan. Pues una de ellas dice:


“Amamos lo que nos apasiona, puede ser viajes, conciertos, deportes. Amamos lo que para nosotros es un tesoro. Amamos aquello que nos da placer. No amamos aquello que nos fastidia ¿Cuánto es tu disfrute al contemplar la belleza de Dios?”


¿Te aburre Dios? ¿Te cansa? Entonces es que no te estás dando cuenta ni de la grandeza de Dios, ni de su belleza. Has dejado de mirar lo que realmente importa.  Te conviertes en aquella persona que va por el museo del prado mirando solo tu móvil y encima quejándote de que no hay nada hermoso que ver. Hay una invitación para salir del letargo: Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces” Él está dispuesto ¿y Tu? Es una invitación para relacionarte con el creador del universo y tener una relación íntima con Él.


 Conclusión:

ü  Inmensidad y variedad de las obras de Dios. Todas ellas hechas con sabiduría. ¿Te has parado a verlas? Desde que pinto cuadros de paisajes, plantas me fijo muchísimo en las nubes, los colores del cielo al atardecer, el mar azul con olas que van y vienen… pinté una rama de olivo con aceitunas y jamás he observado tanto un olivo. ¡Cuánta belleza!

 


ü  - Dios no solamente está “allá afuera” en un universo que no podemos llegar a conocer, sino que está aquí a nuestro lado. En los corazones humildes. Es un Dios cercano.

 


ü  - ¿Cuánto es tu disfrute al contemplar la belleza de Dios? Porque amas lo que para ti es un tesoro, un disfrute.

 


ü  - Señor, ayúdame a contemplar cada día tu belleza y asombrarme de las maravillas de tu creación, con tantos beneficios para mi vida.


(Noemi López Cañas)









martes, 5 de mayo de 2026

“Jocabed: una madre en tiempos difíciles”

 


Con motivo del día de la madre estuve compartiendo sobre Jocabed, una mujer a menudo poco conocida por su nombre pero que fue la madre de Moisés, el gran libertador.  

1.- Nombre y significado

Jocabed (hebreo Yokheved) significa: “La gloria de Yahvé”.


2.- Genealogía

Los datos aparecen en:

  • Éxodo 6:20 — esposa de Amram, madre de Aarón y Moisés.
  • Números 26:59 — hija de Leví, nacida en Egipto, madre de Aarón, Moisés y María.


3.- Contexto histórico

Jocabed vivió durante:

- La opresión egipcia (Éxodo 1:8–14).

- El decreto genocida de Faraón contra los niños hebreos (Éxodo 1:15-22).

Su maternidad ocurre en un ambiente de muerte, esclavitud y desesperanza, lo que hace su fe aún más notable.


Lecturas: Éxodo 2:1-10 y Hebreos 11:23


1.- Su fe venció al miedo. Tuvo a su hijo


2.- Su fe desafió al decreto injusto. Lo tuvo escondido durante tres meses.

- Arriesgó su vida.

- Protegió la vida de su hijo.


3.- Su fe desarrolló una estrategia de salvación.

La cesta en el Nilo no fue abandono, fue confianza. Dios usó a la hija de faraón para cumplir su plan.


4.- Su fe fue recompensada.

Dios la recompensó:

  • Recuperó a su hijo.
  • Fue pagada por criarlo.

Lo educó en los primeros años, clave para desarrollar su identidad hebrea, su fe en el Dios de Abraham y su rechazo posterior a ser alguien importante en Egipto.


Conclusión:

Jocabed llegó a ser la madre de un libertador, Moisés, de un sacerdote, Aarón y de una profetisa, María.

Su historia enseña que la fe humilde y obediente puede cambiar la historia.

Aplicaciones prácticas para hoy

1. Yo voy a confiar en Dios incluso cuando las circunstancias parecen imposibles.

2. Yo voy a obedecer a Dios antes que a los hombres.

3. Yo voy a ejercer mi influencia espiritual en mi hogar con fidelidad.

4. Yo voy a descansar en la providencia de Dios cuando no pueda controlar la situación.

 

martes, 28 de abril de 2026

Serie Fundamentos: “La oración”

 


Hace unas semanas comenzamos una nueva serie de estudio bíblico en la reunión de mujeres que desde la pandemia estamos teniendo por zoom. Esta semana estamos meditando sobre la oración. Estos son los pasajes bíblicos propuestos:


Lucas 5: 16 “Pero Jesús se retiraba a orar a lugares apartados”


Mateo 26:41 Velad y orad para que no entréis en tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”


Filipenses 4:6-7  «Por nada estéis afanosos; sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús»


Santiago 5:16 “Confesaos vuestras ofensas unos a otros y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho”


Estos pasajes nos muestran que la oración es esencial en la vida del creyente. Jesús mismo es nuestro modelo al buscar momentos de soledad para orar, enseñándonos a apartarnos para estar con Dios. También nos exhorta a velar y orar para resistir la tentación, reconociendo nuestra debilidad humana. A través de la oración confiada y agradecida, podemos entregar a Dios nuestras preocupaciones y recibir su paz, que guarda el corazón y la mente. Además, la oración comunitaria, unida a la confesión y al apoyo mutuo, es poderosa y eficaz para traer sanidad y transformación.


Algunas frases para meditar de conocidos teólogos evangélicos:


«No es tanto una cuestión de tiempo como de corazón; si tienes corazón para orar, encontrarás el tiempo.» (Charles H. Spurgeon)


«La oración hace que ocurran cosas que no ocurrirían si no orásemos.» (John Piper)


«La oración del cristiano no es un intento de forzar la mano de Dios, sino una confesión humilde de dependencia.»  (J. I. Packer)


«Haz un plan ahora para mantener una cita diaria con Dios. Si estás demasiado ocupado para reunirte con el Señor, entonces simplemente estás demasiado ocupado.» (Charles R. Swindoll)


«Hablar con los hombres acerca de Dios es grande; hablar con Dios acerca de los hombres es aún mayor.» (E. M. Bounds)


lunes, 6 de abril de 2026

“En tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46)

 


Llegamos a las últimas palabras de nuestro Señor en la cruz. No son palabras de desesperación, ni de incertidumbre, sino de absoluta confianza.


“En tus manos encomiendo mi espíritu” (Lucas 23:46)


Después de haber llevado el peso del pecado, después de haber experimentado el abandono, después de haber declarado “Consumado es”, ahora Jesús se dirige nuevamente al Padre con plena seguridad.


1. Entrega total

Jesús no se aferra a la vida terrenal. No lucha contra la voluntad del Padre. Él se entrega completamente.

Esto revela la perfecta obediencia de Cristo. Desde el principio hasta el final, su vida fue una ofrenda voluntaria.


2. Muerte voluntaria

Es importante entender esto: Jesús no simplemente “murió”; Él entregó su espíritu.

Nadie le quitó la vida. Él mismo la dio. Esto distingue la muerte de Cristo de cualquier otra muerte en la historia. No fue una víctima de las circunstancias, sino el sacrificio voluntario del Hijo de Dios.

Aun en su último aliento, Él está en control. La cruz no le fue impuesta; Él la abrazó por amor.


3. Fe hasta el final

Después del clamor de abandono, ahora vemos restaurada la expresión de comunión: “Padre, en tus manos…”. Cristo muere confiando. Muere descansando en la fidelidad del Padre.

Esto nos muestra que la fe verdadera persevera hasta el final. No depende de las circunstancias, sino del carácter de Dios. Jesús no solo nos salva; también nos muestra cómo vivir… y cómo morir: confiando plenamente en Dios.


Aplicación

  • Rinde tu vida a Dios. No parcialmente. No en ciertas áreas. Todo tu ser, todo tu futuro, todo tu corazón
  • La historia no termina en la cruz… ¡Jesús resucitó! Nuestra esperanza no está en un Cristo muerto, sino en un Cristo vivo.
  • La muerte fue vencida: Hay esperanza eterna: Podemos enfrentar la vida… y aun la muerte… con seguridad, sabiendo que estamos en las manos del Padre.

 

CONCLUSIÓN DE LA SERIE

Las palabras de Jesús en la cruz:

  • Nos muestran el amor de Dios
  • Nos llaman al arrepentimiento
  • Nos invitan a una vida nueva

“Consumado es” (Juan 19:30)

 


La sexta “Palabra” de Jesús en la cruz se encuentra en el evangelio de Juan 19:30 “Consumado es”.


Estas palabras no son de derrota… son de victoria. No es el lamento de alguien que ha sido vencido, sino la proclamación triunfante de Aquel que ha cumplido perfectamente su misión.

“Consumado es” marca el momento en que la obra redentora de Cristo llega a su culminación. La cruz no es fracaso; es el triunfo más grande de la historia.


1. La obra está completa

Cuando Jesús dice “Consumado es”, está afirmando que todo lo que el Padre le encomendó ha sido cumplido perfectamente.

Esta es la base de nuestra seguridad: una obra terminada y perfecta.


2. Victoria total

En la cruz, Cristo no solo sufre; Él vence.

Vence al pecado, quitando su poder condenatorio. Vence a la muerte, asegurando la resurrección. Vence a Satanás, despojándolo de su acusación sobre los creyentes.


3. Fin del sistema antiguo

Con estas palabras, también se marca el fin del antiguo sistema de sacrificios. Durante siglos, los sacrificios eran repetidos continuamente porque nunca podían quitar el pecado de manera definitiva. Eran solo una sombra o figura de lo que tenía que venir.

Pero ahora, el sacrificio perfecto ha sido ofrecido una vez y para siempre. Ya no se necesitan más ofrendas por el pecado. Cristo es suficiente. Él es el cumplimiento de todo lo que la ley apuntaba.


Aplicación

  • Descansa en la obra completa de Cristo. Confía en lo que Él ya hizo.
  • Vive en libertad. Si Cristo ya pagó tu deuda, no vivas como si aún estuvieras condenado. No cargues culpas que Él ya llevó. La libertad cristiana no es licencia para pecar, sino poder para vivir en obediencia con gozo.
  • No puedes añadir nada… solo creer.

(Continuará)


sábado, 4 de abril de 2026

LA ESPERANZA DE LA RESURRECCIÓN FUTURA

 


Texto: 20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho. 21 Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. 22 Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. (1 Corintios 15:20–22)


Introducción

La resurrección de Cristo no es el final de la historia… es el comienzo de una promesa para todos los creyentes.


Ilustración

Así como las primicias garantizan la cosecha, la resurrección de Cristo asegura la nuestra.


1. Cristo, las primicias

Su resurrección es el anticipo de la nuestra. Lo que ocurrió con Él, ocurrirá con nosotros.


2. La derrota definitiva de la muerte

La muerte no es el final. Será destruida completamente.


3. Esperanza eterna segura

Nuestra esperanza no es incierta. Está garantizada en Cristo. No es un “quizás”, es una promesa segura.


Aplicación

  • Vive con una perspectiva eterna.
  • No temas la muerte.
  • Persevera en la fe.


Conclusión


Porque Él vive… nosotros viviremos.
Porque Él venció… nosotros venceremos.
Porque Él resucitó… nuestra esperanza es eterna.

 

“Tengo sed” (Juan 19:28)

 


Llegamos a la quinta “Palabra” de Jesús en la cruz: “Tengo sed” (Juan 19:28)

En esta breve declaración, contemplamos la realidad de la cruz desde otro ángulo: el sufrimiento físico de nuestro Señor Jesucristo.

“Tengo sed” no es una metáfora, es una expresión real. Después de tantas horas de agonía, pérdida de sangre y exposición al sol, Jesús experimenta una sed intensa.

La cruz no fue simbólica. Fue real. El dolor fue real. Y el cuerpo de Cristo sufrió verdaderamente.


1. La humanidad de Cristo

Jesucristo es verdaderamente hombre. Él no aparentó sufrir. No fue una ilusión. Él sintió hambre, cansancio, dolor… y aquí, sed. Esto es esencial para nuestra fe. Solo siendo verdaderamente hombre podía representarnos; solo siendo verdaderamente Dios podía salvarnos.


2. Cumplimiento profético

Salmo 69:21: “En mi sed me dieron a beber vinagre”.

Aun en medio de su sufrimiento, Cristo no pierde el control. Él está cumpliendo cada detalle del plan redentor de Dios. Nada en la cruz es accidental. Cada palabra, cada acción, cada momento está bajo la soberanía divina.

Esto nos da seguridad: nuestra salvación descansa en un plan perfecto, no en circunstancias aleatorias.


3. Sed espiritual del hombre

El ser humano vive con una sed interior: sed de propósito, de paz, de perdón, de comunión con Dios. Intenta saciarla con placer, éxito, relaciones o religión, pero nada es suficiente.

Jesús había dicho durante su ministerio: “El que tenga sed, venga a mí y beba”, ahora en la cruz experimenta sed, para que nosotros podamos ser verdaderamente saciados. Él toma nuestra necesidad para ofrecernos su plenitud.


Aplicación

  • Solo Cristo satisface.
  • Ven a Él y bebe del agua de vida.
Continuará